Resultados del proyecto SURVIDA — construyendo autonomía y corresponsabilidad para prevenir la violencia en el sur del Ecuador.
“Cuando una mujer pierde autonomía, toda la comunidad pierde oportunidades, pierde bienestar.”
Contribuir a la autonomía física, política y económica de las mujeres de la región sur del Ecuador, generando condiciones para disminuir las brechas de género y avanzar hacia el ejercicio efectivo del derecho a una vida libre de violencia, desde una perspectiva de derechos humanos, género y sostenibilidad.
Frenar y erradicar la violencia contra mujeres, niñas y adolescentes en comunidades rurales de Azuay y Loja.
Ampliar las oportunidades económicas y productivas lideradas por mujeres rurales.
Fortalecer la corresponsabilidad entre instituciones, autoridades y organizaciones comunitarias.
Ampliar las acciones de cuidado del agua y sostenibilidad de la red de vida.
SURVIDA trabajó de manera directa en comunidades rurales del sur del Ecuador, articulando esfuerzos con múltiples actores locales.

Mujeres rurales, hombres, niñas, niños y adolescentes, docentes, autoridades locales, personal de instituciones públicas y organizaciones comunitarias — todos parte de una misma apuesta por comunidades libres de violencia.
Articulación, acompañamiento, innovación, flexibilidad, adaptación, respeto y observación permanente de las realidades locales.
Metas superadas en cada uno de los ejes del proyecto — evidencia de un proceso apropiado por las propias comunidades.
La autonomía económica fortalece la autonomía física y política de las mujeres: aporta a la prevención de la violencia, reduce vulnerabilidades y abre espacios de participación.

A través de 130 talleres de capacitación técnica en agroecología, gastronomía, artesanías en madera, propagación de semillas, viveros y tejidos, las mujeres diseñaron y adaptaron sus propias iniciativas productivas.

Seis eventos de intercambio y comercialización reunieron a mujeres de distintas comunidades para vender sus productos e intercambiar semillas nativas, superando ampliamente la meta prevista.
Ocho campañas de comunicación llevaron los mensajes de SURVIDA a las calles, las escuelas y las redes sociales, con el trabajo articulado de mujeres, hombres y jóvenes de las cuatro comunidades.
Entre febrero de 2024 y julio de 2026, las 8 campañas alcanzaron en conjunto 336.750 personas y generaron 19.553 interacciones directas (reacciones, comentarios y contenido compartido) — 64% dirigidas a mujeres y 36% a hombres.

Tres cartas compromiso para la conservación del páramo y el bosque altoandino, un vivero demostrativo de plantas nativas y un libro sobre las especies de Garupamba acompañan las acciones de restauración impulsadas junto a estudiantes, docentes y familias.
Más mujeres conocen sus derechos y tienen la fortaleza para exigirlos.
Más hombres reflexionan sobre su papel en la construcción de relaciones libres de violencia.
Más autoridades e instituciones están comprometidas con la prevención de la violencia y el cuidado del agua.
Tres años sembraron procesos que las comunidades ahora sostienen. El camino que continúa: